viernes, julio 13, 2012

La chica mecánica

Paolo Bacigalupi nos brinda una novela de ciencia ficción ambientada en Tailandia en un futuro no muy lejano.

La historia es, en cierto modo, desalentadora. La mayoría de los personajes miran por sus propios intereses y ansias de poder, sin importarles mucho las consecuencias y el daño que puedan causar a otros. Además de la lucha que provoca la codicia también hay sitio en la novela para la búsqueda de la libertad. Una libertad que pocos tienen en una sociedad totalitaria y tremendamente corrompida.

En la novela hay algo que no me encajó del todo. El contexto de la novela se desarrolla en una época en la que vivimos después de una crisis energética, la cual está ocasiona por el fin de los combustibles fósiles. La principal fuente de energía es la tracción animal, y esto es lo que no me encaja. ¿Qué pasó con el resto de fuentes de energía? ¿Por qué no usan energía solar, eólica o nuclear? Este pequeño aspecto le quita algo de credibilidad al contexto, aunque es simplemente un aspecto menor de la trama.

La verdad es que la primera mitad de la novela se me hizo un poco lenta y pesada. En esta parte van apareciendo los distintos personajes con sus miserias e intereses. Pero en la segunda mitad la cosa cambia, los acontecimientos empiezan a desencadenarse y la novela gana muchos enteros, empiezas a tener esas ganas de no dejar de avanzar en la misma.


2 comentarios:

  1. Antonio Lorenzo3:07 p. m.

    Coincido plenamente con el análisis. La verdad es que la primera mitad se hace un poco espesita, pero al final va ganando en velocidad y tensión, hasta dejarte con buen sabor de boca.

    También me ha gustado que se palpa el calor que pasan los personajes. Me parece que está bien transmitido.

    A mí por lo menos es lo que me ha pasado.

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    1. Tienes toda la razón, la descripción del calor es muy buena, casi puedes sentir la asfixiante situación de los personajes.

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