lunes, noviembre 24, 2014

Reseña de: The Philosopher’s Toolkit

Julian Baggini y Peter S. Fosl nos ofrecen un compendio de herramientas para el filósofo o, por decirlo de otra manera, para pensar críticamente.

El libro está estructurado en bloques, estando cada uno de ellos dedicados a conjuntos distintos de herramientas intelectuales. El espectro que cubre el libro es amplio. Desde los capítulos donde se habla de qué es un argumento y que clases de argumentos hay, hasta los capítulos dedicados a las falacias, hasta los que abarcan herramientas menos conocidas como el tenedor de Hume.

La lectura me ha resultado amena, ilustrativa y en muchas ocasiones me hizo pensar y reflexionar bastante, lo cual es como un regalo. Cuando acabas el libro a parte de lo que has aprendido sobre herramientas para pensar, aprendes algo más, aprendes lo sutil que hay que ser a veces para reflexionar sobre distintos temas, como suele decirse: el diablo está en los detalles.

Libro muy, pero muy recomendable, si estás interesado en aprender a pensar críticamente. Si me permitís un consejo, es buena idea leerlo en compañía para poder debatir sobre lo explicado en cada apartado y así, de paso, vas practicando lo que los autores pretenden enseñarte. La única pega es que hasta donde sé no hay edición en español, al menos de momento.

jueves, noviembre 13, 2014

Philae, una hazaña a 500 millones de kilómetros

Así veía Philae el cometa según se aproximaba a él. Credits:ESA
Hace más de diez años, en Marzo de 2004, un cohete Ariane-5 despegaba desde la Guayana Francesa. A bordo del mismo una carga muy especial, la nave Rosetta y su pequeña compañera, el módulo Philae. El destino de estas naves hermanas no era otro que alcanzar al cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko, y no solo eso sino que además la pequeña Philae tenía una misión más increíble aun, separarse de su hermana mayor y conseguir aterrizar sobre la superficie del cometa, algo que pasaría a ser historia, sería una de las grandes proezas realizadas por la humanidad. Y ayer se hizo historia, Philae conseguía agarrarse a la superficie del cometa aunque no sin problemas, pero lo consiguió. Aproximadamente medio millón de personas lo seguimos en directo gracias al streaming de la ESA.

El viaje desde la Guayana Francesa hasta el cometa 67P no ha sido, ni sencillo, ni corto. Los viajes no se planifican para hacerlos en línea recta sería demasiado costoso energéticamente, así que en realidad, Rosetta y su hermana pequeña, han ido describiendo órbitas hasta conseguir alcanzar al cometa.

El cometa 67P visto desde la Rosetta. Credits:ESA
La técnica que se usa para este tipo de navegación se conoce con el nombre de gravedad asistida. La idea es usar la gravedad de distintos astros, la Tierra y Marte en este caso, para acelerar y modificar la trayectoria de la nave. Podemos hacernos una idea de cómo funciona con la siguiente analogía. Imagina que vas andando por la calle, a poca distancia hay una farola, cuando estás cerca de ella estiras el brazo y agarras la farola de tal forma que empiezas a girar alrededor de ella. mientras se produce el giro sentirás una aceleración. Si te sueltas tu dirección habría cambiado y de seguir andando tal y como has quedado colocado lo estarías haciendo en una dirección distinta a la que llevabas cuando llegaste a la altura de la farola. En esta analogía, tú serias la nave espacial, la farola sería el astro, un planeta por ejemplo, y tu brazo simula la atracción gravitatoria entre ambos. La nave Rosetta en su viaje por el Sistema Solar ha usado esta técnica varias veces. Con ello consiguió acelerar y cambiar su trayectoria pudiendo así poner rumbo al cometa 67P. Los objetos que se han usado para realizar las maniobras de gravedad asistida han sido la Tierra(3 veces) y Marte. Podemos visualizar todo esto con la animación que ha hecho la ESA representando el viaje de Rosetta:



Tras todo este billar planetario, el 6 de Agosto de 2014, Rosetta conseguía alcanzar su objetivo. Rosetta llegaba al cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko y comenzaba a orbitarlo.

El cometa 67P fue descubierto el 20 de septiembre de 1969. El descubrimiento fue gracias a Klim Churyumov, el cual se encontraba examinando la placa fotográfica que había tomado Svetlana Gerasimenko del cometa 32P/Comas Solá. A Churyumov le pareció vislumbrar que en esa misma placa había otro cometa, tras realizar varios análisis de la imagen pudo llegar a la conclusión de que, efectivamente, había descubierto un nuevo cometa.

El cometa 67P es un cometa de período corto, tarda 6 años y medio en completar una de sus órbitas. Los cometas tienen una actividad variable. En principio, y de forma muy aproximada, se puede decir que los cometas están hechos de hielo sucio, es decir, hielo mezclado con otras sustancias. Según se acercan al Sol, los rayos de luz calientan el hielo y hacen que este se sublime, esto es, que pase del estado solido al gaseoso, y ese hielo subliminado es lo que forma la cola de los cometas. Así pues, los cometas empiezan a generar cola cuando se van acercando al Sol y empiezan a perderla según se van alejando del mismo, esto implica un claro cambio en al actividad del cometa. Ahora, gracias a Rosetta tenemos un asiento de primera fila para ver la actividad del cometa 67P, podremos analizar las partículas de gas y polvo que se vayan desprendiendo al formarse la cola, podremos ver que partes del cometa son más activas que otras, en definitiva, vamos a ser capaces de entender mucho mejor qué son y como funcionan los cometas.

El módulo Philae en caída hacia el cometa 67P. Credits: ESA
Pero ¿por qué conformarnos con examinar el gas y el polvo de la cola o observar la superficie del cometa estando tan cerca? ¿Por qué no “bajar y tocarlo”? Y aquí es donde entra en escena el módulo Philae. Su misión, desengancharse de Rosetta y descender en un vuelo balístico hasta la superficie del cometa, para así poder analizar la superficie in situ. Ayer, 12 de Noviembre de 2014, era el gran día, era la fecha elegida, el momento de la verdad, el momento de poner a prueba la ciencia y la tecnología y ver de que éramos capaces, ayer, Philae se separó de Rosetta y comenzó su descenso hacia el cometa, un descenso de 7 horas, que durante momentos se nos hizo interminable. El momento más tenso fue el momento en que se sabe que Philae debería estar aterrizando, o al menos intentándolo. Para saber si todo había ido bien o no había que esperar casi media hora, esto es así por las grandes distancias que nos separan y porque la velocidad de la luz es finita. Podemos hacer unos pequeños cálculos para estimar ese retraso.

El cometa 67P se encontraba ayer a unos 500 millones de kilómetros, las señales de radio que envía Philae se mueven, como todas las ondas electromagnéticas, a la velocidad de la luz, que son unos 300000km/s. Si dividimos la distancia que nos separaba entre la velocidad del mensaje de radio, obtenemos que este tarda en llegarnos unos 1666 segundos, es decir, desde que Philae enviaba un mensaje hasta que nosotros lo recibíamos había que esperar unos 28 minutos. Y esos minutos de espera fueron tensos, al final, la señal llegó, Philae había conseguido aterrizar en el cometa, la hazaña se había logrado, se había conseguido lo impensable, la humanidad había conseguido aterrizar en un cometa.

Tras la alegría inicial no tardo en surgir la preocupación. La sonda Philae, tras tomar tierra, debería haber disparado un arpón para asegurar su posición, algo que nunca se produjo. La misión principal de este arpón es asegurarse de que Philae no escape de la débil gravedad del cometa. En realidad el aterrizaje no fue sencillo, Philae realizó tres intentos de aterrizaje, siendo el exitoso el tercero. Estos rebotes han llevado a Philae a aterrizar a un kilómetro de distancia del punto donde debería haberlo hecho. Gracias al análisis de los datos realizado por Doug Ellison(@doug_ellison) del JPL tenemos esta gráfica animada que nos resume como fueron los intentos de aterrizaje de Philae:


Ahora mismo se sigue trabajando para ver que ha sucedido y que medidas se pueden tomar, pero de momento parece que Philae, a pesar del fallo del arpón, está agarrada a la superficie del cometa de forma más o menos estable. Según las últimas fotografías parece razonable que de las tres patas de Philae solo dos estén ancladas al suelo y la tercera esté en alto. De momento 8 de los 10 instrumentos que lleva a bordo están funcionando, los dos que quedan no se activan por miedo a que se pueda mover la sonda. La ESA ha liberado esta imagen parcial donde podemos ver a Philae sobre el cometa, en concreto lo que se puede ver es una de sus patas posadas sobre la superficie del 67P.

Un viaje increíble, una hazaña sin precedente, y si me permiten que parafrasee al personaje de ficción Barry Allen(The Flash): toda mi vida soñando con lo imposible y ayer fui testigo de lo imposible. Ayer fue uno de esos extraños días en los que uno pudo sentirse orgulloso de pertenecer a esta especie.

lunes, noviembre 10, 2014

Pensando Críticamente: "Laicismo y escepticismo"

En esta ocasión entrevistamos a Andrés Carmona filósofo y antropólogo, socio de ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico, y uno de los miembros del portal Filosofía en la red, donde tengo el gran honor de ser compañero suyo. El tema de la entrevista es el laicismo, qué es, qué desafíos tiene, qué versiones hay etc. Espero que so guste.

Os podéis suscribir al podcast de diferentes maneras: a través de iTunes, o en Yahoo, o directamente a su feed o con iGoogle.

lunes, noviembre 03, 2014

Este sábado, el laicismo, en "Escépticos en el Pub"

Este próximo sábado hay nueva edición de Escépticos en el Pub(Madrid). En esta ocasión vamos a contar con Andrés Carmona, el cual ya se pasó por Escépticos en el pub en el pasado para hablarnos de escepticismo y magia. En está ocasión Andrés nos va hablar del laicismo, una charla más que necesaria para aclarar en que consiste el laicismo, las distintas formas de entenderlo, etc. a buen seguro que nos va a dar para debatir un buen rato.

¿Quien es Andrés Carmona? Para los que no lo conozcáis deciros que es filósofo, socio de ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico, y uno de los miembros del portal Filosofía en la red, donde tengo el gran honor de ser compañero suyo. No os perdáis ese interesante sitio web, cuya intención es divulgar y hacer filosofía en la red, que divulgación científica hay a raudales pero filosófica no tanto.

No lo olvides, el próximo sábado 8 de noviembre, es decir, este próximo sábado, tenéis una cita con la filosofía, el laicismo y el pensamiento crítico, como siempre será alas 19:30h en el pub Irish Corner(Arturo Soria 6), y sí, el evento sigue siendo completamente gratuito.

A continuación os dejo con el resumen que ha hecho el propio Andrés sobre su charla:

ARP-SAPC modificó recientemente sus Estatutos para incluir el laicismo entre los objetivos de la Asociación. En la charla trataré precisamente sobre el laicismo desde coordenadas filosóficas, para mostrar mi perspectiva particular sobre el asunto y en relación a otras formas de entenderlo, propiciando (espero) cierto debate posterior sobre las diferentes maneras de pensar la laicidad. Creo que hay una relación muy fuerte entre el laicismo y el pensamiento crítico, e incluso considero que el laicismo es a la filosofía política lo que el escepticismo a la teoría del conocimiento.


jueves, octubre 30, 2014

El mal, "el mejor mundo posible" y la inexistencia de Dios

El argumento del mal es posiblemente uno de los argumentos más poderosos contra la existencia de Dios, entendiendo por Dios un ser que es omnisciente, omnipotente y, perdónenme el palabro, omnibenevolente.

El problema surge al intentar conciliar la existencia de mal en el mundo con la existencia de un Dios que tiene esas características. Obviamente, si se está dispuesto a aceptar que Dios no tiene alguna de esas tres características, entonces, el problema es perfectamente resoluble, no obstante, no parece que muchos teólogos estén dispuesto a hacerlo, y resulta difícil pensar que Dios no tenga esos atributos.

Podemos plantear el argumento del mal, en forma de premisas y conclusión de la siguiente forma:

Premisa 1: Suceden cosas terribles
Premisa 2: Si hubiera un Dios, omnisciente, omnipotente y omnibenevolente, entonces no sucederían cosas terribles.
_______________________________________________________________________
Conclusión: No hay un Dios omnisciente, omnipotente y omnibenevolente.

Uno de los intentos de respuesta a este argumento que pretende resolver el problema sin tener que renunciar a un Dios con esos atributos es el argumento de “No existe el mejor mundo posible”, veamos en que consiste esa respuesta.

Es posible que Dios, a pesar de tener esos atributos, se encuentre en una situación, ciertamente complicada y similar a la siguiente:

Imagina que te hago la siguiente oferta: “elige un número. El número que elijas es el número de días que vas a pasar en el cielo, un cielo a tu gusto, donde vas a ser feliz, a disfrutar como nunca lo has hecho, etc.” No sé que número elejirías ¿1.000? ¿1.000.000? ¿10100? Si nos fijamos, se elija el número que se elija siempre podremos criticar esa decisión porque siempre se puede elegir un número mayor, ¿por qué no elegiste 10100+1? Probablemente coincidimos en que esa crítica no es muy justa.

Quizás la situación de Dios a la hora de crear el mundo es la misma. No importa el mundo que elija crear. Escoja el que escoja siempre podríamos recriminarle porqué no hizo un mundo un poco mejor. Si no existe el mejor mundo posible, entonces, creara el mundo que creara, siempre existiría un mundo mejor, por lo tanto no podemos refutar la existencia de Dios mediante el problema del mal, dado que cualquier posible mundo tendrá algo de mal en él, ya que no existe el mejor mundo posible.

Críticas a la respuesta “No existe el mejor mundo posible”,


Tal y como se ha enunciado el argumento, es un argumento por analogía, aunque no siempre se enuncie así, no está de más ver si podemos encontrar desemejanzas lo suficientemente fuertes como para, al menos, invalidar el argumento así expuesto.

La analogía reside entre los números, en concreto en el hecho de que siempre puede haber un número mayor a otro, y que siempre habrá un mundo mejor, por mucho que se intente nunca se alcanzará ni el mayor número posible ni el mejor mundo posible. El problema reside en que para los números conocemos la sencilla regla matemática que nos permite hacer un número mayor, a todo número siempre se le puede sumar otro, obteniendo como resultado un número mayor. Pero en el caso del mundo no sabemos si existe una regla que nos permita afirmar que siempre va a ser posible un mundo mejor, dado que esto es precisamente lo que se afirma en el argumento, la desemejanza es ciertamente importante, dado que no tenemos el análogo al principio matemático que nos permite saber que no existe el mayor número posible. Por lo que la analogía falla, pues en el caso de las matemáticas tenemos una justificación para aceptar que siempre habrá un número mayor pero esa justificación no existe, o al menos, no la tenemos para garantizar que siempre es posible la existencia de un mundo mejor.

Crítica aceptando que no hay un mejor mundo posible.


Vamos a asumir, por el bien del argumento, que de hecho es verdad que no existe ese mejor mundo posible. Aunque existieran infinitos posibles mundos y no existiera el mejor mundo de entre todos ellos de ahí no se sigue que cualquiera de esos mundos sea igualmente aceptable por un ser omnibenevolente y omnipotente. En realidad deberá existir un mundo que contenga la mínima cantidad de mal aceptable por un ser omnibenevolente y omnipotente. Si existe un Dios con esas características, entonces, aunque no exista el mejor mundo posible, ese Dios debería haber creado un mundo donde la cantidad de mal en él es la mínima aceptable.

Así que la cuestión es, ¿es nuestro mundo un mundo con la mínima cantidad de mal posible?

La primera premisa del argumento del mal dice que:” Suceden cosas terribles”. ¿Pero qué causas provocan esas cosas terribles? Podemos aglutinar esas posibles causas en dos categorías, las causas humanas, es decir, aquellas acciones y decisiones llevadas acabo por los seres humanos que provocan dolor, sufrimiento, y en resumen, que sucedan cosas terribles. Y por otro lado causas no humanas, como por ejemplo, toda clase de desastres naturales.

Se argumenta que el mal generado por nosotros, los seres humanos, es debido a que tenemos libre albedrío. No vamos a discutir si lo tenemos o no. Podemos suponer que lo tenemos, es más podemos suponer que un mundo en el que tenemos libre albedrío es siempre mejor que un mundo en el que no lo tenemos. Entonces en este caso, el mundo con el mínimo mal posible sería aquel en el que existe un mal causado por el libre albedrío de los seres humanos y al mismo tiempo no existe mal causado por causas no humanas.

Por otro lado, podemos negar que tengamos libre albedrío, o incluso podemos afirmar que un mundo sin libre albedrío siempre sería mejor que uno donde los humanos tuviéramos esa libertad. En este caso el mundo con la mínima cantidad de mal asumible sería un mundo en el que no tenemos libre albedrío y además no existe mal causado por causas naturales.

Parece quedar claro que nuestro mundo no es ninguno de los anteriores. Esto es así porque en nuestro mundo existen causas no humanas que son la fuente de cosas terribles, o por decirlo de otra forma, que introducen mal en el mundo. Por lo tanto la respuesta propuesta por la tesis de “No existe el mejor mundo posible” no rebate el argumento del mal. Si existe un Dios omnipotente y omnibenevolente y al mismo tiempo no existe el mejor mundo posible, entonces, ese Dios habría creado el mundo con la menor cantidad de mal admisible, pero como hemos visto ese no es el caso de nuestro mundo, por lo tanto no parece que exista un Dios omnipotente y omnibenevolente.

“No existe el mejor mundo posible” y la omnipotencia


Podemos encontrar un problema más con la tesis de la inexistencia del mejor mundo posible. Si no existe el mejor mundo posible, esto significa que dicho mundo no puede ser creado. Dicho de otro modo, debe haber una regla como la que sigue: “Es imposible crear el mejor mundo”, si Dios no puede desobedecer esa regla, entonces, hay una cosa que él no puede hacer, a saber, Dios no puede desobedecer esa regla, por lo tanto no puede ser omnipotente. Por otro lado, si sí puede desobedecer dicha regla o si sencillamente puede cambiarla permitiendo así el poder crear el mejor mundo posible, entonces surge la pregunta ¿Por qué no cambia o desobedece dicha regla? Si no puede desobedecer la regla o cambiarla, una vez más hay cosas que no puede hacer y por lo tanto no puede ser omnipotente. Por último, si no quiere cambiar o desobedecer la regla, entonces se niega voluntariamente a hacer el mejor mundo posible por lo tanto no puede ser omnibenevolente.

Por lo tanto, la respuesta de “No existe el mejor mundo posible” no consigue superar el argumento del mal. Por lo que la existencia de un Dios omnipotente, omnibenevolente y omnisciente sigue siendo más que dudable.